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viernes, 13 de diciembre de 2013

Sor Tripi

A medida que nos vamos acercando a las fiestas navideñas se produce el ya archiconocido "agobio" de unos por comprar los regalos para "Papá Noël, Santa Claus, San Nicolás, Reyes Magos o del Niño Jesús"... para los hijos, los sobrinos, los nietos,... u otros familiares, la pareja, etc... y luego viene eso de "a ver dónde los escondo hasta que llegue el momento" y cómo nos las apañamos para envolverlos con un papel guapo sin que se enteren o nos pillen con las manos en la masa.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Evangelizar en la adversidad


"Don Pedro" es un sacerdote católico chino octogenario que actualmente vive en Italia. Ha pasado casi toda su vida en China, dónde «cuando era niño toda actividad religiosa estaba prohibida» y «la mayor parte de los exponentes religiosos fue encarcelada y enviada a trabajos forzados». 
Cuando China empezó a abrirse al mundo en 1979, Don Pedro participó «por primera vez» a una Misa, y más adelante decidió hacerse sacerdote. Arrestado «porque pertenecía a la Iglesia fiel al Papa», pasó ocho años en prisión.

viernes, 26 de abril de 2013

Mamá presa


Sinceramente, cada vez que alguien me decía o descubría que persona “X” había estado en la cárcel, me entraba pavor en todo el cuerpo e incluso ansias por alejarme de tal individuo/a. Sin ni siquiera conocerlo/a ya me imaginaba episodios terribles en su conducta, definitivamente no era gente de mi agrado.

viernes, 8 de marzo de 2013

Tienda mágica


Un día hicimos una terapia de grupo donde teníamos que imaginar que entrabamos a una tienda mágica y pedir un deseo. Y a cambio daríamos algo de nosotras.
Yo pedí la felicidad que tanto necesitaba mi alma y a cambio daba mi fortaleza.
Hoy quiero compartir con todos ustedes la gran alegría que siento en mi interior de saber que hace justo un año que estoy cortada de libertad, prisionera entre estos muros intraspasables. Que tuve que caer en estas circunstancias tan difíciles, para darme cuenta que siempre estuve presa en mi propia cárcel, presa de mí misma, de mis miedos, inseguridades, frustraciones, relaciones vacías. Valió la pena el intercambio que hice, pues gracias a Palmira y a Lydia he encontrado la luz en mi interior. Me han enseñado a ver las cosas de otro color, espero que mi fortaleza les ayude en su largo caminar y a sostenerlas bien, estén donde estén. Yo las llevaré siempre en mi corazón.

domingo, 10 de febrero de 2013

Sólo quería salir de la cárcel

Mientras los demás presos se mofaban de él, Pasquale encontró su camino de conversión, que le hizo comprender que el dinero no era lo único importante.
«Me llamo Pasquale y soy de la primera comunidad neocatecumenal de la cárcel de Poggioreale, Nápoles», comienza el testimonio extraído del libro «En la cárcel, pero libres» y que ha querido compartir a través de las redes sociales. Un testimonio de fuerte conversión a través de las catequesis del Camino Neocatecumenal. «Fui a escucharlas sólo por asuntos personales, quería meterme en el bolsillo al sacerdote porque ya llevaba ocho meses en la cárcel y pensaba que él podía hacerme salir de allí», reconoce. Sin embargo, sin que Pasquale contara con ello, Dios quiso encontrarse con él, y de qué forma. Su historia es de las que no dejan indiferente.

viernes, 1 de febrero de 2013

Madre


A mi espalda se cierra una última puerta. Observo de derecha a izquierda, a cámara lenta, lo que a partir de ahora va a ser mi hábitat. Avanzo y me instalo en lo que dicen que es mi nueva habitación.
Transcurren los días y te acostumbras a las normas, el ritmo del día a día, a la gente, a callar,… cada mañana es mi hija la que me da ánimos, con su presencia, de seguir adelante. Una mirada suya me transmite fuerza para superar los inconvenientes que aparecen en mi vida. Juntas disfrutamos de la convivencia. Mi objetivo principal es, estemos donde estemos, hacerla feliz.
En uno de nuestros paseos escucho que me llaman y me informan que era para participar en un nuevo curso dedicado a la función de una madre. Personalmente me dio mucha alegría porque era el primer curso en el que me permitían estar junto a mi hija, y así, el primero al que podía acudir. Tan solo el cómo lo habían titulado ya me fascinaba.

jueves, 24 de enero de 2013

Ser mejor mamá


Palmira y Lydia son dos jóvenes mujeres entusiastas, dinámicas, muy trabajadoras que se unieron a nuestro grupo de Pastoral Penitenciaria en este curso.
Ellas proponían realizar un curso en el módulo  de "MUJERES" bajo el tema: "Ser mejor mamá". Pensado, decidido y hecho, ahí están ayudando a vestir de flores los corazones.
El siguiente escrito es el de una madre que forma parte del grupo que se animó a apuntarse y desarrollarlo a continuación. Ésta es su reflexión:

"Cuando inicié el curso de “ser mejor mamá” pensaba que sería un curso más, como tantos otros que se imparten en el módulo. Nunca imaginé que este curso fuera a provocar en mí tantos sentimientos, que ni yo misma sabía que existían. Hoy puedo decir, y hablo por mí y por mis compañeras ya que así lo hemos comentado, que la satisfacción personal, al realizar cada ejercicio, va en aumento.
 Agradecemos infinitamente a las psicólogas Palmira y Lydia por tenernos en cuenta para el desarrollo del curso, por dedicarnos su precioso tiempo, por su voluntad y, sobretodo por el cariño que nos brindan. Seguro que, al final del trayecto, tanto nosotras como ellas alcanzaremos nuestros fines, y que estos serán muy, muy positivos.

sábado, 13 de octubre de 2012

Encuentro con Cristo en la prisión

“La verdad es que soy un hombre de suerte y mi suerte va ligada a Cristo, ahora lo sé”. Estas palabras dichas por un preso resumen el encuentro con el Señor que se produce en las cárceles españolas. Miles de internos cumplen condenas en ellas y durante este tiempo se han podido encontrar con ellos mismos y con aquel Dios al que tenían olvidado.
Vuelven como el hijo pródigo, como el que necesita de nuevo el consuelo de un padre. “No te condeno, vete y no peques más”. Estas palabras de Jesús a María Magdalena resuenan con fuerza en estas personas que no se sienten abandonadas por la Iglesia, más bien al contrario, están agradecidas por haberles ayudado a recuperar su dignidad.